En medio de la guerra espiritual, la oración no es nuestro último recurso… es nuestra arma.
En Getsemaní, Jesús nos mostró que la victoria comienza en un lugar de oración. El aun siendo Dios mismo, antes de enfrentar la cruz, Él se rindió completamente a la voluntad del Padre: “No se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Aprenderemos cómo Jesús venció en Getsemaní a través de la oración y cómo nosotros también podemos permanecer firmes, vencer la batalla espiritual y caminar en obediencia a Dios.