Nuestra sala de oración es un lugar donde día y noche levantamos adoración e intercesión. Cada turno es una oportunidad para ministrar al Señor y ponernos de acuerdo con Su corazón por la Iglesia, las naciones, y esta generación. Ya sea que sirvas como músico, cantor, intercesor o en el área técnica, hay un lugar para ti en el altar.